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Ya se ha hablado mucho sobre el papel de la información en las instituciones modernas, pero con la evolución y el desarrollo de Big Data esto se torna aún más visible. La evidencia sugiere claramente que los ejecutivos que disponen un control estricto sobre sus datos e información disponen más probabilidades de obtener una ventaja competitiva sobre sus rivales.

Inteligencia de negocios

Créditos fotográficos: istocksdiariamente

Dicho de otra forma, Big Data y Business Intelligence están diseñados para actuar juntos y elevar la inteligencia de los datos, convirtiéndolos en activos invaluables para la compañía.

Business Intelligence (BI) es uno de los conceptos más antiguos cuando se trata de procesamiento de datos, pero combinarlo con Big Data produce una reinvención radical del concepto inicial. En realidad, BI se limitó principalmente a los datos internos debido a la falta de fácil acceso a los datos de otras fuentes. Pero ahora los roles han cambiado y ahora es factible que las compañías accedan a plataformas que combinan datos estructurados y no estructurados para lograr una flexibilidad sin precedentes con el uso combinado de Big Data y Business Intelligence.

Big Data e inteligencia empresarial: ítems clave de una gran compañía

Aún cuando ambos son términos que se usan juntos cuando se habla de Análisis de negocio de datos, Es esencial prestar atención que no son iguales y en repetidas oportunidades se confunden. Aunque el Big Data está diseñado para capturar y almacenar datos de gran volumen, las herramientas de Business Intelligence se encargan de realizar el análisis de toda esta cantidad de información, siguiendo patrones de comportamiento predictivos, basados ​​en los datos.

Lo cierto es que ambos son complementarios y ayudar a las instituciones a tomar decisiones acertadas sustentadas en datos. Al mismo tiempo, cuando estos se transforman en conocimiento, les posibilitan ofrecer servicios y experiencias innovadoras al cliente, emergiendo un modelo de negocio exitoso.

Los buenos resultados obtenidos por las Grandes Compañías han llevado a ejecutivos de todos los sectores a despertar al poder potencial de la información. Por eso, la inversión en Big Data y Business Intelligence es solo el comienzo de un cambio cultural hacia la toma de decisiones basada en datos.

Con el enfoque correcto, pueden utilizar big data para formar ideas, transformar las operaciones comerciales y mejorar las experiencias de los clientes, pero para ser una Big Business real y efectiva, los gerentes deberán evitar tres errores comunes:

  • Falta de capacidades: para aprovechar el potencial de la información, es necesario tener experiencia en el dominio de nuevas herramientas y en la aplicación de las estrategias de datos más innovadoras. Al mismo tiempo del conocimiento técnico de los analistas de Big Data y Business Intelligence, estadísticos, científicos de datos y otros profesionales de TI, necesita tener la visión empresarial que le permita hacer las preguntas correctas y elegir cómo actuar en función de las respuestas.
  • Centrarse en la tecnología y las herramientas: en la misma línea, es esencial buscar el contexto empresarial en cada iniciativa. Centrarse en la inversión en tecnología sin un propósito claro alineado con los objetivos comerciales no ayuda a obtener respuestas ni a establecer una estrategia comercial, ni posibilita lograr mejores resultados comerciales.
  • Latencias: el mundo de Big Data y Business Intelligence es un entorno dinámico en el que cada segundo cuenta. La lentitud de los procesos manuales, la falta de resolución en los proyectos de renovación de la arquitectura de sistemas o la ampliación de los plazos asociados al desarrollo de soluciones como los cuadros de mando llevan a la obsolescencia y, por tanto, alejan al negocio de sus objetivos.

El próximo desafío de inteligencia empresarial: análisis en tiempo real

Las compañías exigen cada vez más acciones rápidas y respuestas más precisas sustentadas en los datos correctos. Por ello, los nuevos modelos de negocio hacen necesario nueva generación de herramientas de BI que incluyen análisis en tiempo real y activos de diferentes fuentes operativas. El objetivo es lograr patrones relevantes y lograr una mayor agilidad.

Aquí es donde se dirigen las plataformas de Business Intelligence: nuevas metodologías y tecnologías que brindan respuestas inmediatas al momento de entregar datos de calidad a casi cualquier velocidad, tanto en entornos de nube como locales.

Dicho de otra forma, la analítica en tiempo real es la capacidad de determinar nuevos procesos de negocio e integrar una infraestructura de TI que se adapta automáticamente y específica a todas las actividades y procesos del negocio, que cambian constantemente. Es un nuevo paradigma: «Detectar y responder» inmediatamente.

Esta necesidad necesita la integración de un sistema que pueda analizar y virtualizar todo tipo de información, incluidos además los datos no estructurados. Además es necesario realizar una evaluación estratégica para determinar qué procesos de negocio se beneficiarán más de esta nueva tecnología.

Y esto es así debido a que aunque es cierto que la mayoría de instituciones ya disfrutan de un importante nivel de sincronización entre los datos esenciales de su negocio, aún no cuentan con un acceso confiable y homogéneo en todas sus herramientas de BI.

Por eso, necesitan soluciones que integren rápidamente múltiples tipos de datos con herramientas de administración avanzadas dentro de su infraestructura de TI. Estas alternativas además deben adaptarse al software y hardware existente, para no tener que recurrir a una estrategia de reemplazo.

La promesa del big data y la nueva BI está al alcance de todas las compañías, pero para que se traduzca en resultados reales, las personas, los procesos y la tecnología deben estar respaldados por una estrategia que permita una transformación efectiva.

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